IKEA

El pasado 27 de enero fallecía Ingvar Kamprad, fundador de Ikea. Fue a los 91 años de edad en su residencia al sur de Suecia, donde vivía retirado desde hace algunos años.

Inmobiliarias Madrid ha leído en diversos artículos e informaciones que Kamprad era un millonario fuera de lo común, más preocupado por la democratización del diseño y la eficiencia, que por una vida de lujo y ostentación. De hecho, su residencia era austera, aunque sí se permitió como lujo una piscina donde solía cerrar ciertas negociaciones y acuerdos. Nacido en el seno de una familia humilde, se ganó la fama de tacaño con afirmaciones del tipo: “No vuelo en primera clase, y los ejecutivos de las tiendas tampoco”, “No creo que haya una sola prenda de las que me pongo que no haya sido comprada en un mercadillo de segunda mano. Eso significa que quiero dar buen ejemplo” o asegurando quienes le conocían que solo estaba pendiente del dinero para ahorrarlo.

Con tan solo diecisiete años fundó la empresa que hoy mueve millones. Unió las iniciales de su nombre a las de Elmtaryd y Agunnaryd, la granja y el pueblo donde creció, y fue así como vio la luz el archiconocido Ikea. Al principio, su trabajo se extendía al ámbito local, y no fue hasta 1958 que abrió su primera tienda.

El empresario logró una red de 350 tiendas en 29 países con ventas de 36.300 millones e imprimió unos valores que recomienda compartir a sus 190.000 trabajadores. En 1986 dejó la dirección de Ikea para seguir como asesor y en 2013 anunció su decisión de abandonar el consejo de administración, que dejó en manos de uno de sus tres hijos.

Carismático, bucólico, y de reconocida afición al alcohol, este joven diseñador levantó un imperio que está presente en las vidas de millones de personas a lo largo de todo el globo.

Desde Inmobiliarias Madrid no podemos más que alegrarnos de la trayectoria de este gigante sin el que hoy no concebiríamos nuestras vidas, y mucho menos nuestras casas.